Impulsa reformas para fortalecer derechos de madres trabajadoras
Redacción/SV
Para construir un servicio público más humano, incluyente y sensible a las necesidades de las familias, el diputado José Luis Garza, integrante de Movimiento Ciudadano, presentó un par de reformas a la Ley del Servicio Civil del Estado de Nuevo León para fortalecer los derechos de las madres trabajadoras y de las personas servidoras públicas que desempeñan labores de cuidado.
La primera propuesta plantea reformar el artículo 24 para fortalecer la protección de las madres trabajadoras mediante la posibilidad de reincorporarse gradualmente a sus labores bajo la modalidad de trabajo a distancia hasta por dos meses después de concluir su licencia de maternidad, siempre que la naturaleza de sus funciones lo permita. Asimismo, contempla la ampliación de la licencia de maternidad en casos de embarazos de alto riesgo cuando exista certificación médica que así lo determine.
“Queremos que en el tema de maternidad, que a veces es muy difícil combinar, entre el tema de la ley en sí para poder hacer que la maternidad y la profesión de la mujer se lleven a cabo en una buena coordinación”, dijo.
Mediante la adición del artículo 24 Bis 8, en la segunda iniciativa se propone incorporar un esquema de jornada laboral flexible para las personas servidoras públicas que tengan a su cargo el cuidado directo de hijas e hijos menores de seis años, personas con discapacidad o personas con la condición del espectro autista y otras condiciones de la neurodiversidad. Entre las modalidades contempladas se encuentran horarios flexibles de entrada y salida, reducción temporal de la jornada laboral y esquemas mixtos de trabajo presencial y a distancia.
“Queremos que el servicio público sea ejemplo de una política laboral moderna, que reconozca la importancia de los cuidados, proteja la maternidad y permita que las personas puedan desarrollarse profesionalmente sin descuidar a quienes más las necesitan”, señaló José Luis Garza.
Añadió que estas propuestas responden a una realidad que enfrentan miles de familias en Nuevo León, donde las labores de cuidado continúan recayendo principalmente en las mujeres y donde las instituciones públicas deben evolucionar para ofrecer condiciones laborales más compatibles con la vida familiar.
