Confirma Waldo crisis de drenaje en NL
Redacción/SV
El senador Waldo Fernández advirtió que en pleno 2026 resulta inaceptable que miles de familias en el Área Metropolitana de Monterrey continúen enfrentando problemas graves de drenaje y fugas de aguas negras, una situación que -subrayó- afecta directamente la salud, el patrimonio y la calidad de vida de la población.
“El drenaje no entiende de pleitos políticos. Explota igual”, expresó Fernández, al señalar que la problemática no debe ser minimizada ni utilizada como argumento partidista, sino abordada como un asunto urgente de salud pública y planeación urbana.
El senador destacó que, tras años de recorrer diversas colonias, ha constatado la desesperación de vecinas y vecinos que conviven diariamente con drenajes colapsados, aguas negras en la vía pública e incluso dentro de sus viviendas.
“No es politiquería, es la vida de cientos de personas. Son familias que ven inundadas sus casas, que padecen malos olores permanentes y que enfrentan riesgos sanitarios todos los días”, afirmó.
Fernández recordó que entre 2019 y 2025 se acumularon más de 793 mil fugas de aguas negras en el Área Metropolitana, cifra que -indicó- refleja el deterioro y la insuficiencia de la infraestructura hidráulica, pese a incrementos tarifarios y promesas de modernización. Ante este panorama, planteó la necesidad de cambiar el enfoque institucional: “La pregunta obligada es clara: ¿seguimos parchando o empezamos a planear?”
El Senador enfatizó que la inversión en mantenimiento y renovación de redes de drenaje puede no generar visibilidad política inmediata, pero resulta fundamental para prevenir crisis mayores y garantizar condiciones dignas para la población.
“Invertir en mantenimiento no da aplausos, pero evita emergencias y, sobre todo, le cambia la vida a miles de familias de Nuevo León”, sostuvo.
Finalmente, Waldo Fernández advirtió que cuando el drenaje colapsa y las aguas negras salen a la superficie, lo que realmente se evidencia es la falta de orden, planeación y atención estructural a los servicios básicos.
“Cuando el drenaje sale a la calle, lo que aflora es la falta de orden. Y eso sí huele mal”, concluyó.
