Presentan: Universidad Gratuita y Popular “Ecos de la Huelga Universitaria de 1999-2000”
Redacción/SV
Justo en el marco de otro 10 de Junio, en que recordamos a los jóvenes críticos que fueron silenciados por los Halcones, se presentó el libro Universidad Gratuita y Popular “Ecos de la Huelga Universitaria de 1999-2000”, texto que nos habla de una tradición de lucha estudiantil en nuestro país, pues desde el decisivo 1968, la inconformidad estudiantil ha sido una constante cuyos frutos podemos apreciar en la democratización de nuestro presente.
De tal suerte que, en el texto mencionado, las generaciones dialogan entre sí y se tienden puentes de un momento histórico a otro igualmente relevante, dejando en claro una cosa: en la búsqueda de justicia y democracia, los estudiantes son esenciales, y para que haya una clase estudiantil combativa, es esencial la universidad “gratuita y popular”.
Para la presentación del libro que agrupa una serie de textos de especialistas que participaron en aquel movimiento del 99, asistieron al salón Bicentenario del Congreso del Estado –donde se hizo la presentación- el Mtro. José Luis Cruz, coordinador de ésta obra colectiva; así como uno de los autores, René González; el periodista Jacobo Elnecavé y la diputada Anylú Bendición Hernández.
Rememorar, retomar, reflexionar, hacer un balance de la respuesta de los estudiantes de la UNAM, en aquel momento, es la base de que la que parte el objetivo de crear este libro.
Así lo señala el coordinador, José Luis Cruz. En marzo de 1999, las autoridades universitarias decidieron unilateralmente, hacer modificaciones que significaban que a los jóvenes, se les cobrara por servicios que debían ser gratuitos.
Los jóvenes estudiantes respondieron poniendo banderas rojinegras para desempeñar una huelga que duró más de 9 meses. La huelga fue rota por la irrupción de la fuerza policial en las instalaciones universitarias la mañana del 6 de febrero. La obra coordinada por el Maestro Cruz, reúne el testimonio y análisis de más de 20 protagonistas y testigos, entre ellos René González, actualmente Secretario General de Morena en Nuevo León.
El Secretario de MORENA recordó el Jueves de Corpus, marco que describió como un trazo de las luchas estudiantiles, como “un asidero para seguir luchando y para negar con terquedad cualquier realidad que sea injusta y oprobiosa”. Se refirió al libro colectivo del que es parte como un libro “de jóvenes para jóvenes del pueblo”, y recordó la huelga de 1999 como “otra estación con cicatrices abiertas”. Recalcó cómo es que la prensa de derecha tachaba a los jóvenes estudiantes, tratándolos de “huevones”, gente que hoy son “cineastas, ingenieros, filósofas, diputadas, periodistas, catedráticos, historiadores y padres de familia”. En una descripción de la actitud de los jóvenes de aquél momento, René González lo dice así: “Enzo Traverso parafraseando a Max Weber hubiera dicho de aquellos chavos que participamos en el movimiento del 99, que: “Así eran los bolcheviques, intelectuales románticos que, emocionalmente ineptos para la vida cotidiana o reacios a sus exigencias, sienten de manera inevitable hambre y sed del milagro revolucionario”.
La lucha era contra la privatización, en pleno gobierno de uno de los pilares del modelo neoliberal: Ernesto Zedillo, entonces Presidente de México. La consigna venía desde los organismos internacionales. René González lo recuerda: “La audacia de nuestra generación fue oponernos a los dictados de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que través del gobierno títere del PRI- gobierno, todo el aparato mediático y político del régimen priista, y todos los partidos incluida la cúpula el entonces PRD, querían también mercantilizar la educación pública y por ende, privatizar la UNAM”. Sobre el destino final de aquel movimiento, señala: “El movimiento estudiantil comenzó a naufragar en las contradicciones internas, pero hoy estoy convencido que fue importante no claudicar, que la necedad quizá errática pero genuina de algunos compañeros fue indispensable”.
Y agrega: “Al delirio neoliberal opusimos la locomotora de la historia. Sí, cerramos la UNAM con alto costo personal y político, con un costo generacional, pero cerramos para que estuviera abierta para todas y todos los hijos del pueblo y para siempre”, concluyó.
En la presentación, dentro del público estuvo presente el abogado, militante de movimientos sociales y reconocido como un luchador social histórico, Héctor Escamilla Lira, quien recordó el movimiento con admiración, por ser quizá el primer capítulo de una confrontación real con los dictados del modelo neoliberal, que se volvió efectivo en otras áreas de la vida pública del país a través de las privatizaciones.
“La intención era esa: privatizar la educación superior”, comentó Escamilla. Pero asimismo, Escamilla Lira puso el dedo en un malestar que padecen nuestras universidades públicas: “las universidades maquilan para las grandes empresas; la educación se ha vuelto eso: las universidades producen nada más que mano de obra calificada para que entren a las maquiladoras”. Y señaló que la lucha sigue.
Por su parte, el periodista Jacobo Elnecavé, hizo una reflexión final destacando los méritos de la transformación actual, pues señaló que la prueba de fuego de una verdadera transformación “son las urnas”.
“¿Cuándo imaginamos que tendríamos a una mujer al frente de nuestro país? Y hace unos días fuimos a votar y el pueblo decidió que fuera un integrante de los pueblos originarios, quien va a estar al frente del Poder Judicial. ¿Cuándo nos íbamos a imaginar eso? México en verdad se ha transformado. Esa transformación fue empujada por jóvenes que no tuvieron miedo a los autoritarios, a los represores. Ellos hicieron su lucha. Ahora, creo que nuestra lucha es que su legado sea perpetuo”, finalizó.

