¡Dodgers, a un triunfo de romper maldición!
ARLINGTON, Tx.- Los Dodgers están a un triunfo de romper la maldición y ganar su primer campeonato de Serie Mundial desde 1988, aunque saben que ese último juego requiere un camino sinuoso.
Este domingo, Los Ángeles Dodgers vencieron 4-2 a los Tampa Bay Rays aplicando la receta más que necesitada, después de la catástrofe que habían vivido la noche anterior en la novena entrada.
Llegaron al Globe Life Field como si tuvieran “borrón y cuenta nueva”, atacaron temprano desde la misma primera entrada y Clayton Kershaw les dio una apertura suficiente para poner bajo control el Clásico de Otoño 3-2.
“No tuve mis lanzamientos como en el Juego 1”, dijo Kershaw al finalizar el partido. “Mi slider no fue tan bueno, pero para mi buena fortuna salí bien y mis compañeros me dieron la confianza de ser agresivo con la ventaja desde temprano”.
Cierto, Kershaw fue menos fino que en su primera apertura de la Serie Mundial, donde ya es el primer pitcher que gana dos partidos en esta edición.
En cinco entradas y dos tercios permitió cinco hits, dos carreras; poncho a seis y dio par de bases por bolas. El zurdo se convirtió en el pítcher con más abanicados en la historia de la postemporada, con 207.
Pero hizo las jugadas cuando se necesitaban, no sólo los pitcheos. Por ejemplo, en la cuarta entrada tuvo a Manuel Margot en tercera base sin outs, después de que se embasó con pasaporte, se robó la intermedia y en un error del segunda base llegó a tercera.
Kershaw regaló base también a Hunter Renfro, pero apretó y sacó a Wendle con elevadito a las paradas cortas; ponchó a Adames y puso out a Margot en el intento de robo de home.
“Tuve la fortuna de darme cuenta cuando par de muchachos me avisaron, así que sabía que esperar cuando arrancó”, dijo Kershaw en referencia al aviso que le dieron Max Mucy y Taylor. “Pude reaccionar y Austin (Barnes) hizo un gran trabajo en home para ponerlo fuera”.
Ahí cambió mucho de la mentalidad y momentum que arrastraban desde el juego anterior los Rays y los Dodgers.
Después de eso, Kershaw retiró cinco bateadores en orden, hasta que el manager Dave Roberts, en otra decisión controversial y ante el abucheo fuerte del público, fue por Kershaw para sacarlo por el relevista Dustin May.
May, el mexicano Víctor Gonzálezy Blake Treinen se combinaron para terminar el juego con sólo dos imparables y sin carreras.
El mexicano Víctor González entró al relevo en la parte baja de la octava entrada y se fajó sobre la lomita colgando un cero valioso con dos hombres en base, en lo que fue uno de los momentos más intensos y de máximo presión en el Juego 5 de la Serie Mundial.
El de Tuxpan, dio una base por bolas pero retiró con par de elevados al jardín central al cubano Randy Arozarena y Brandon Lowe.
La Serie Mundial descansa el lunes y el martes regresará al Globe Life Field de Arlington con el que podría ser el juego definitivo, salvo que ganen los Rays para obligar a un séptimo definitivo partido.
